Ingestas de cáusticos. Estudio multicéntrico español sobre los factores pronósticos de gravedad y el rendimiento de las pruebas diagnósticas.
Resumen
Objetivo. El objetivo de este estudio fue caracterizar el perfil clínico de los pacientes atendidos por causticación oral, describir el uso de las pruebas diagnósticas en urgencias y analizar los factores asociados a la gravedad y al pronóstico.
Método. Estudio multicéntrico, retrospectivo y observacional que incluyó a pacientes atendidos en servicios de urgencias por la ingesta de sustancias cáusticas durante un periodo de 7 años (2015–2021). Se analizaron variables epidemiológicas, clínicas y diagnósticas, y se evaluó la capacidad pronóstica de la esofagogastruduodenoscopia (EGD) y la tomografía computarizada (TC).
Resultados. Se incluyeron 225 pacientes, 52,4% mujeres, edad media de 44 (± 23,8) años. El 49,3% fueron suicidas. Los cáusticos más prevalentes fueron el hipoclorito sódico (48,9%) y el ácido clorhídrico (16,4%). Se realizó EGD al 84,4% y una TC al 24,9%, ambas en 20,4%. Los factores pronósticos de mayor gravedad identificados fueron: ingesta voluntaria (OR=4,19; IC95%: 1,71–10,26; p=0,002), amoníaco (OR=11,39; IC95%: 2,07–62,65; p=0,005) y la presencia inicial de síntomas digestivos y/o respiratorios. La TC mostró rendimiento aceptable para detectar lesiones graves iniciales, con un VPN del 75% y una (RV–) de 0,28, pero no permite sustituir definitivamente a la EGD en los casos menos graves.
Conclusiones. La intencionalidad suicida y el uso de cáusticos altamente corrosivos junto con hallazgos clínicos iniciales se relacionan con peor pronóstico. La TC es útil, pero no reemplaza a la EGD en casos leves o moderados.
Método. Estudio multicéntrico, retrospectivo y observacional que incluyó a pacientes atendidos en servicios de urgencias por la ingesta de sustancias cáusticas durante un periodo de 7 años (2015–2021). Se analizaron variables epidemiológicas, clínicas y diagnósticas, y se evaluó la capacidad pronóstica de la esofagogastruduodenoscopia (EGD) y la tomografía computarizada (TC).
Resultados. Se incluyeron 225 pacientes, 52,4% mujeres, edad media de 44 (± 23,8) años. El 49,3% fueron suicidas. Los cáusticos más prevalentes fueron el hipoclorito sódico (48,9%) y el ácido clorhídrico (16,4%). Se realizó EGD al 84,4% y una TC al 24,9%, ambas en 20,4%. Los factores pronósticos de mayor gravedad identificados fueron: ingesta voluntaria (OR=4,19; IC95%: 1,71–10,26; p=0,002), amoníaco (OR=11,39; IC95%: 2,07–62,65; p=0,005) y la presencia inicial de síntomas digestivos y/o respiratorios. La TC mostró rendimiento aceptable para detectar lesiones graves iniciales, con un VPN del 75% y una (RV–) de 0,28, pero no permite sustituir definitivamente a la EGD en los casos menos graves.
Conclusiones. La intencionalidad suicida y el uso de cáusticos altamente corrosivos junto con hallazgos clínicos iniciales se relacionan con peor pronóstico. La TC es útil, pero no reemplaza a la EGD en casos leves o moderados.
Palabras Clave
cáusticos, esofagogastroduodenoscopia, intoxicación, servicio de urgencias, tomografía computarizada.