Personas mayores y eventos cardiovasculares graves que precisaron consultar en el Servicio de Urgencias durante la primera ola de la pandemia de COVID-19: Resultados del Estudio EDEN-4
Resumen
Antecedentes: Se ha notificado una reducción en el número de consultas en urgencias por eventos cardiovasculares agudos mayores (ECVM) durante la primera ola de la pandemia de COVID-19, pero faltan análisis específicos para la población mayor.
Objetivo: Determinar la incidencia, el perfil de los pacientes y los resultados de las consultas de personas mayores por ECVM en los servicios de urgencias españoles durante la primera ola de la pandemia de COVID-19, en comparación con el periodo prepandémico.
Métodos: Se analizaron todos los pacientes de 65 años o más que acudieron a 52 servicios de urgencias españoles durante una semana (del 1 al 7 de abril de 2019) de la primera ola de la pandemia de COVID-19 (periodo COVID) y durante la misma semana del año anterior (del 30 de marzo al 5 de abril de 2019; periodo pre-COVID). Se contabilizaron los eventos cardíacos (angina de pecho e infarto de miocardio, con y sin elevación del segmento ST) y cerebrovasculares (ictus) de cada periodo, tanto de forma conjunta como individual. Estimamos el cambio en la incidencia de eventos cardiovasculares adversos mayores (ECAM) por cada 100 000 personas al año y comparamos las características de los pacientes con ECAM y sus desenlaces (mortalidad por cualquier causa a los 30 días, ingreso en la unidad de cuidados intensivos [UCI] y reconsulta en urgencias, ajustados por las características del paciente) según el período.
Resultados: El número de visitas a urgencias disminuyó un 61,8 % durante el período de la COVID-19 (de 25 557 a 9770). Durante este período, 297 pacientes acudieron al servicio de urgencias por ECAM (incidencia = 131,2) y 488 durante el período previo a la COVID-19 (incidencia: 215,6; reducción de la incidencia: 39,1 %, IC del 95 %: 29,7 % a 47,3 %). La disminución en la incidencia de consultas en urgencias fue significativamente mayor (p < 0,001) para los eventos cardíacos (43,3 frente a 99,9; reducción: 56,6 %, IC del 95 %: 45,0 % a 65,8 %) que para los eventos cerebrovasculares (88,8 frente a 116,7; reducción: 23,9 %, IC del 95 %: 8,5 % a 36,6 %). Los pacientes con eventos cardiovasculares adversos mayores que consultaron en urgencias durante el período de la COVID-19 presentaron menor comorbilidad. Estos pacientes tuvieron menos ingresos en la UCI (OR = 0,338; IC del 95 %: 0,149-0,764) y más reconsultas en urgencias (OR = 1,764; IC del 95 %: 1,116-2,790), sin diferencias en la mortalidad a 30 días (HR = 1,474; IC del 95 %: 0,971-2,239). Conclusión: Durante la primera ola de la pandemia de COVID-19, la incidencia de visitas a urgencias por eventos cardiovasculares agudos mayores disminuyó en la población anciana. Los pacientes que consultaron presentaban más comorbilidades, menos ingresos en la UCI y mayor número de reconsultas en urgencias. No se observaron cambios significativos en la mortalidad
Objetivo: Determinar la incidencia, el perfil de los pacientes y los resultados de las consultas de personas mayores por ECVM en los servicios de urgencias españoles durante la primera ola de la pandemia de COVID-19, en comparación con el periodo prepandémico.
Métodos: Se analizaron todos los pacientes de 65 años o más que acudieron a 52 servicios de urgencias españoles durante una semana (del 1 al 7 de abril de 2019) de la primera ola de la pandemia de COVID-19 (periodo COVID) y durante la misma semana del año anterior (del 30 de marzo al 5 de abril de 2019; periodo pre-COVID). Se contabilizaron los eventos cardíacos (angina de pecho e infarto de miocardio, con y sin elevación del segmento ST) y cerebrovasculares (ictus) de cada periodo, tanto de forma conjunta como individual. Estimamos el cambio en la incidencia de eventos cardiovasculares adversos mayores (ECAM) por cada 100 000 personas al año y comparamos las características de los pacientes con ECAM y sus desenlaces (mortalidad por cualquier causa a los 30 días, ingreso en la unidad de cuidados intensivos [UCI] y reconsulta en urgencias, ajustados por las características del paciente) según el período.
Resultados: El número de visitas a urgencias disminuyó un 61,8 % durante el período de la COVID-19 (de 25 557 a 9770). Durante este período, 297 pacientes acudieron al servicio de urgencias por ECAM (incidencia = 131,2) y 488 durante el período previo a la COVID-19 (incidencia: 215,6; reducción de la incidencia: 39,1 %, IC del 95 %: 29,7 % a 47,3 %). La disminución en la incidencia de consultas en urgencias fue significativamente mayor (p < 0,001) para los eventos cardíacos (43,3 frente a 99,9; reducción: 56,6 %, IC del 95 %: 45,0 % a 65,8 %) que para los eventos cerebrovasculares (88,8 frente a 116,7; reducción: 23,9 %, IC del 95 %: 8,5 % a 36,6 %). Los pacientes con eventos cardiovasculares adversos mayores que consultaron en urgencias durante el período de la COVID-19 presentaron menor comorbilidad. Estos pacientes tuvieron menos ingresos en la UCI (OR = 0,338; IC del 95 %: 0,149-0,764) y más reconsultas en urgencias (OR = 1,764; IC del 95 %: 1,116-2,790), sin diferencias en la mortalidad a 30 días (HR = 1,474; IC del 95 %: 0,971-2,239). Conclusión: Durante la primera ola de la pandemia de COVID-19, la incidencia de visitas a urgencias por eventos cardiovasculares agudos mayores disminuyó en la población anciana. Los pacientes que consultaron presentaban más comorbilidades, menos ingresos en la UCI y mayor número de reconsultas en urgencias. No se observaron cambios significativos en la mortalidad
Palabras Clave
Personas mayores, COVID-19, accidente cerebrovascular, síndrome cardíaco agudo.