Réplica sobre la atención de pacientes con sospecha de sumisión química en urgencias
Resumen
Sr Editor:
Agradecemos el envío de las puntualizaciones realizadas a nuestro trabajo [1]. Desde 2015 nuestro programa de detección de sospecha de SQ incluyó una efectiva cadena de custodia para muestras biológicas. Se estableció una actuación conjunta con la dirección del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF) de Madrid para poder analizar todas las muestras previa emisión de parte de lesiones. El Juez decano de los Juzgados de Plaza de Castilla, sede del partido judicial en la capital, fue detenidamente informado [2]. En 2018, la Consejería de Sanidad de nuestra Comunidad elaboró un protocolo de actuación muy similar al nuestro [3]. Hasta la puesta en marcha en 2022 del código VISEM [4], las victimas de agresión sexual fueron remitidas al Hospital Universitario La Paz para completar valoración por ginecología y médico-forense previa denuncia a la unidad policial de Atención a la Familia y Mujer (UFAM). Así se entiende que solo en el 13,2% de las 27% de sospechas de sospechas de SQ con agresiones sexuales se produjera intervención conjunta por policía y médico-forense en nuestro centro. En otros delitos (20,8% robo, agresión física 1,8%) se recomendó interponer una denuncia a la policía al alta. En el resto de casos (50,4%) se insistió en reconsiderar denunciar lo sucedido. En nuestro estudio [1] no hubo seguimiento al alta por lo que no se registraron las intervenciones posteriores por la UFAM y/o médico-forense en otras instancias.
Nuestros resultados pusieron de manifiesto una realidad que no era bien conocida, limitada a casos de agresión sexual judicializados [5]. Las victimas consultaron por sospecha de SQ asociado a posibles delitos o tentativas que no siempre fueron reconocidos como tal en urgencias. Sin duda, este procedimiento supuso una mejora a la atención de estas victimas previamente demandada [6]. El tiempo nos ha dado la razón y la toma de muestras precoz permite la identificación de sustancias que por su cinética de eliminación sería de otra manera muy difícil de conseguir [7-9].
La intervención del médico forense activado por una diligencia judicial hasta la fecha en casos de víctimas de sospecha de SQ que no denuncian una clara agresión sexual es limitada. Quizás es el momento de reconsiderar el resto de situaciones. Los servicios sanitarios estamos en una situación privilegiada para colaborar en la rápida asistencia clínica y médico legal hacia las víctimas con sospecha de SQ que para nosotros sigue siendo un problema de salud pública, es tiempo de actuar [10].
Palabras Clave
sumisión química, médico-forense, urgencias