Intoxicaciones atendidas en urgencias durante el confinamiento por la pandemia del COVID-19

Jordi Puiguriguer Ferrando, Emilio Salgado-García, Santiago NOGUE-XARAU

Resumen


Tal y como afirma Juan A. en su reciente editorial, ha tenido que venir una pandemia para mostrar las debilidades de un sistema que parecía solvente y para limitar lo hasta ahora ilimitable: la oferta sanitaria1. El recorte de libertades que han representado las medidas de confinamiento decretadas el pasado 14 de marzo, se dictaron precisamente para evitar el colapso, centrando los máximos recursos en la asistencia de los pacientes con coronavirus2.

El escenario y las reglas estaban, por una vez, claramente definidos y las consecuencias no tardaron en llegar. Así se ha observado que la demanda de visitas a nuestros servicios de urgencias cayó alrededor del 50% en relación a la previa a la pandemia, tal como sucedió en otros países3, y la mayor parte de ellas estaban relacionadas con la misma, lo que facilitó enormemente su asistencia y contribuyó a minimizar las consecuencias finales.

En este entorno era esperable que, por la limitación de actividades que el confinamiento representaba, se redujeran significativamente algunos de los motivos de consulta a urgencias relacionados con actividades al aire libre o el ocio, como los traumatismos, accidentes o intoxicaciones. Permita que nos centremos en éstas últimas.

En los dos servicios de urgencias que representamos, con unidades de toxicología adscritas a los mismos, hemos comprobado la disminución de los pacientes intoxicados, casi idéntica a la del resto de urgencias atendidas en ambos centros, lo que supone reducción muy inferior a la que cabía esperar (Tabla 1).

Suponíamos que las medidas de limitación de movilidad y la trascendencia de la situación que vivimos, podían afectar especialmente a pacientes con trastornos mentales previos4, lo que podría incrementar el número de ingestas medicamentosas con finalidad autolesiva o ansiolítica, como así ha sido. Era igualmente previsible una disminución de las intoxicaciones recreativas, por las teóricas dificultades para conseguir el normal suministro de drogas ilegales, lo cual ha sucedido (entre el 3,2 y el 8,8%) pero, aún así, las intoxicaciones recreativas siguen superando durante el confinamiento a las suicidas (Tabla 1).

Estos resultados inducen a otras reflexiones como son el impacto de estos pacientes intoxicados en los servicios de emergencias extrahospitalarios, en estas fechas particularmente saturados por la necesidad de reforzar e improvisar otros dispositivos sanitarios que se han creado, compaginando esta actividad extraordinaria con la atención inicial del resto de urgencias. Prueba de ello es el aumento notorio de los traslados de pacientes intoxicados en ambulancia en uno de los centros. También se evidencia la dificultad para un control efectivo en la distribución de las drogas ilegales en la sociedad. Al finalizar esta pandemia también habrá que reflexionar sobre algunos aspectos éticos que este perfil de pacientes tiene y tendrán en nuestro sistema sanitario, o simplemente deberemos aceptar esta realidad y adaptarnos definitivamente a ello.

Mientras, como personal de urgencias, seguiremos centrados en la pandemia y en minimizar sus consecuencias, esperando el retorno lo más pronto posible a la antigua realidad, en la que sólo el fútbol impedía temporalmente la saturación de nuestros servicios5.

Referencias

1.    Juan Pastor A. Un sistema sanitario contra un virus. Emergencias. 2020; 32: 152-154.

2.    Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19. BOE nº 67, de 14 marzo de 2020, Sec. I. Pág. 25390. Disponible en: https://www.boe.es/boe/dias/2020/03/14/pdfs/BOE-A-2020-3692.pdf (consultado el 15 abril 2010)

3.    Wee LE, Fua TP, Chua YY, Ho FWA, Sim X, Conceiçao EP et al. Containing COVID-19 in the emergency room: the role of improved case detection and segregation of suspect cases. Acad Emerg Med.2020 Apr 12. doi: 10.1111/acem.13984

4.    Reger M, Stanley I, Joiner T. Suicide mortality and coronavirus Disease 2019. A perfect storm? JAMA Psychiatry. Published online April 10, 2020. doi:10.1001/jamapsychiatry.2020.1060

5.    Ballesteros S, Fernández I, Vallejo G. Impacto de los partidos de fútbol en la frecuentación de pacientes a un servicio de urgencias. Emergencias 2020; 32: DOI-doi503.pdf.


Palabras Clave


Intoxicaciones agudas. Confinamiento. COVID-19